Con la llegada de agosto, los restaurantes y cocinas poblanas se llenan de aromas dulces y especiados que anuncian la llegada de uno de los platillos más representativos de México: el chile en nogada. Este manjar barroco no solo es un deleite culinario, sino también una tradición de raíces profundas que solo puede disfrutarse durante un periodo muy específico del año.
¿Hasta cuándo se pueden comer chiles en nogada?
La temporada de chiles en nogada suele concluir a finales de septiembre, aunque algunos establecimientos extienden su oferta hasta principios de octubre si los ingredientes aún están disponibles. La razón de esta limitación no es comercial, sino agrícola: los productos que le dan su sabor característico —como la nuez de Castilla y la granada— solo se cosechan durante los meses de verano.
La razón detrás de su temporalidad
La nogada, esa salsa blanca que da nombre al platillo, se elabora con nuez de Castilla fresca, una variedad que solo está en su punto entre julio y septiembre. A esto se suma la granada, que corona el chile con sus semillas rojas brillantes. Ambos ingredientes, junto con el chile poblano y el picadillo con frutas, hacen de este platillo un verdadero homenaje a la tierra y a la historia.
¿Por qué se comen en esta época del año?
Aunque en el pasado los chiles en nogada solían prepararse únicamente a finales de agosto —en honor al día de San Agustín—, en la actualidad muchos restaurantes comienzan a ofrecerlos desde la segunda quincena de julio, cuando los ingredientes comienzan a llegar a los mercados frescos. Así, julio, agosto y septiembre se han consolidado como la temporada ideal para saborearlos.
Un platillo con historia
Según la tradición más difundida, este emblemático platillo fue creado en 1821 por monjas agustinas del convento de Santa Mónica, en Puebla, para agasajar a Agustín de Iturbide tras la firma de los Tratados de Córdoba. Inspiradas por los colores del Ejército Trigarante —verde, blanco y rojo—, las religiosas dieron forma a una receta que hoy simboliza la unión de la cocina novohispana con el espíritu independentista mexicano.
¿Qué lleva una buena nogada?
Cada cocinero tiene su toque, pero la base de la nogada auténtica incluye:
- Nueces de Castilla peladas y remojadas en leche
- Queso de cabra suave
- Almendras
- Crema batida ligera
- Canela
- Un toque de jerez (seco o dulce, según el gusto)
La mezcla de estos ingredientes crea una salsa cremosa, ligeramente dulce y aromática, que complementa perfectamente el relleno del chile, compuesto por carne, frutas frescas, especias y hierbas.


