Caos y emergencia en la autopista México–Puebla
La tranquilidad de la mañana se rompió abruptamente cuando una fuerte explosión sacudió la autopista México–Puebla a la altura del kilómetro 72, en el municipio de Santa Rita Tlahuapan. Una pipa cargada con diésel volcó y estalló, desatando una intensa columna de humo negro que podía verse desde varios kilómetros a la redonda.
El accidente provocó el cierre total de la vialidad en ambos sentidos, mientras equipos de emergencia, bomberos, paramédicos y elementos de la Guardia Nacional arribaron al lugar para sofocar las llamas y brindar atención a las víctimas. De manera preventiva, las autoridades también desalojaron viviendas cercanas ante el riesgo de gases tóxicos y nuevas explosiones.

Daños materiales y personas lesionadas
Aunque hasta el momento no se ha confirmado el número exacto de lesionados o posibles víctimas mortales, testigos reportan múltiples heridos y vehículos particulares afectados por el fuego y la onda expansiva. El calor generado por la explosión fue tan intenso que varios automóviles quedaron reducidos a chatarra en cuestión de minutos.
Protección Civil del Estado y Caminos y Puentes Federales (Capufe) mantienen trabajos de control y limpieza en la zona, recomendando a los automovilistas evitar el tramo y tomar vías alternas hacia Puebla o Ciudad de México.
Riesgo controlado, pero la circulación sigue cerrada
Autoridades locales informaron que, aunque el fuego ha sido controlado, persisten riesgos por residuos inflamables en el pavimento y el aire. Por ello, la autopista continuará cerrada hasta nuevo aviso, mientras peritos y técnicos evalúan los daños estructurales y ambientales provocados por el siniestro.

El incidente vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de reforzar las medidas de seguridad en el transporte de hidrocarburos por carreteras nacionales, un tema que ha generado preocupación constante debido al alto número de accidentes similares registrados en los últimos años.


