Aunque muchos creen que el Día de Acción de Gracias surgió de un solo evento o personaje histórico, la realidad es más compleja. Esta festividad es el resultado de tradiciones agrícolas globales, encuentros coloniales en el siglo XVII y decisiones políticas que terminaron por convertirla en un día nacional en Estados Unidos.
¿Realmente existe un “inventor” del Día de Acción de Gracias?
Mucho antes de que existiera la palabra Thanksgiving, numerosos pueblos celebraban rituales de agradecimiento por las cosechas. Sociedades europeas realizaban festividades otoñales para honrar la abundancia agrícola, mientras que comunidades indígenas en América practicaban ceremonias de gratitud hacia la tierra y las estaciones. Es decir, la esencia del “día de acción de gracias” antecede por siglos a la historia estadounidense.
El famoso banquete de 1621
El capítulo más citado como “origen” ocurrió en 1621, cuando colonos ingleses de Plymouth compartieron un banquete con miembros de la tribu Wampanoag. La comida celebraba una cosecha relativamente exitosa, y el encuentro quedó inmortalizado como símbolo de cooperación y paz. Sin embargo, los historiadores aclaran que:
- No fue la primera celebración de agradecimiento.
- No se consideró un Día de Acción de Gracias como tal.
- La relación entre colonos e indígenas después de ese momento fue tensa y marcada por conflictos.
Aun así, este episodio se convirtió en la leyenda fundacional que la cultura popular adoptó durante siglos.
La clave política del Día de Acción de Gracias
Si hubiera que atribuir el Día de Acción de Gracias a alguien, el nombre más cercano sería Abraham Lincoln. En 1863, en plena Guerra Civil, el presidente proclamó un día nacional de agradecimiento para intentar unir a un país dividido. Su proclamación estableció la base de la celebración moderna y permitió que, con el tiempo, se fijara una fecha anual.
Más adelante, durante el siglo XX, el Congreso de Estados Unidos oficializó el cuarto jueves de noviembre como la fecha definitiva.
¿Y las tradiciones actuales?
Muchas de las costumbres que hoy se consideran “clásicas”—el pavo, los desfiles, los partidos de fútbol americano y las reuniones familiares—no provienen de 1621. Se consolidaron entre finales del siglo XIX y el siglo XX, impulsadas por el crecimiento de los medios de comunicación, la publicidad y las grandes tiendas departamentales.
La otra cara de la celebración
Para diversas comunidades indígenas, el Día de Acción de Gracias no es un motivo de celebración, sino un recordatorio de la colonización, el despojo y las pérdidas sufridas tras la llegada de los europeos. Por ello, existen también jornadas de reflexión y conmemoración que buscan contar la historia completa.
En conclusión el Día de Acción de Gracias es el resultado de rituales agrícolas ancestrales, un episodio histórico en Plymouth, la proclamación de Lincoln y la evolución cultural y mediática del siglo XX.
Es una festividad construida por capas de historia, interpretaciones y tradiciones que, con el tiempo, se transformaron en uno de los días más emblemáticos del calendario estadounidense.


